Entrevista realizada a la MTRA. Genoveva Galindo, maestra de la secundaria federal numero 1 de la ciudad de chihuahua sobre el bullying en secundarias.
CONCLUSION.
El bullying no ha tenido la suficiente importancia como problema social, es necesario enfocarse en él tal como lo están haciendo otros países. Este es un problema conjunto que no termina con el suicidio de la víctima ni mucho menos con la llegada de la edad adulta. Anteriormente relacionamos los problemas del bullying con la autoestima baja. Ya no podemos volver el tiempo para detectarlo en el momento adecuado y evitar gran cantidad de suicidios, pero aún podemos prevenir y concientizar a la población sobre su importancia. En México, el fenómeno adquiere un matiz alarmante debido a la influencia que ejerce la radio y televisión, además de la pobreza, analfabetismo y falta de empleo; en verdad será difícil contrarrestarlo pero vale la pena intentarlo. Este fue un tema sumamente interesante y que al principio, pareció que no existían suficientes fuentes de información, sin embargo, conforme se avanzó, se pudo constatar que no solo los médicos y psicólogos se interesan por el tema, sino que también abogados y licenciados en general. El bullying es un problema que afecta al ámbito social-psicológico de las personas. Se da por ciertos factores en los individuos quien lo practica, a menudo son por la falta de atención y la confianza en sí mismos. Es un gran problema social ya que afecta la armonía en la que vive o interactúa un determinado grupo de la población. Las formas de prevenirlo es atender el problema directamente con la persona quien lo comete, para determinar los patrones de comportamiento en los que vive y se desarrolla, si no se hace así, seguiremos lamentando más casos que incluso podrían llegar al suicidio.
LA UNIVERSIDAD CONTRA EL ACOSO
NOTICIAS SOBRE EL BULLYING EN CHIHUAHUA
TIENE MÉXICO EL PRIMER LUGAR EN BULLYING ESCOLAR, Y CHIHUAHUA ES EL SEGUNDO LUGAR NACIONAL3
23 Abril.2016.- Chihuahua, Chihuahua.- “Chihuahua ocupa el segundo lugar en bullying escolar, pues hay algunos estudios que muestran que entre el 60 y el 70 por ciento de la población estudiantil de nivel básico ha sufrido algún tipo de acoso escolar de sus compañeros”, señaló el doctor Fidel González durante su conferencia “Persuasión informativa para el reconocimiento del bullying escolar”.El ponente expuso que el panorama internacional coloca a México como el lugar número uno en cuanto a casos de bullying en los diferentes niveles escolares, “no existen estudios con datos numéricos precisos, además de que es un fenómeno difícil de medir, pero se muestra que de nuevo México es primer lugar en un aspecto negativo”, señaló.
Expuso que en lo que respecta a Chihuahua, hay estudios que sustentan que ocupa el segundo lugar en casos de bullying sólo por debajo de la Ciudad de México. Dijo que el bullying es un comportamiento agresivo y no deseado entre niños de edad escolar que involucra un desequilibrio de poder real o percibido, el comportamiento se repite con el tiempo, y tanto los acosados como los que acosan pueden padecer problemas graves y duraderos.
Agregó que uno de los factores que se deben tomar en cuenta es que la percepción de este problema ha cambiado, porque hoy en día es también un fenómeno informativo y social. De acuerdo a estudios de la UNAM y del Politécnico -dijo- México es identificado a nivel internacional como el país con más casos de este tipo de acosos u hostigamientos, y generalmente es a nivel primaria y secundaria en donde se registran con un 60 a 70 por iento de los alumnos que dicen haber sido víctimas de estas situaciones.
En este sentido, el ponente refirió que en la Ciudad de México se aprobó un protocolo de atención a la violencia escolar, por ser un problema de alta incidencia en este punto del país, “se muestran cifras alarman
El Heraldo de Chihuahua
http://codigodelicias.com/movil/ver.noticia.php?id=55429#.XO21F4hKjIV
OTRA NOTICIA EN CHIHUAHUA:
Caso de bullying en Chihuahua se sale de control
Un niño de segundo grado de primaria cobra a un compañerito 50 pesos diarios para no golpearlo, además de que constantemente le hace bullying y le quita su material.
La madre del menor afectado, Esther Dueñas, denunció los hechos ante la subsecretaría de Educación Zona Norte, señalando que las golpizas incluso llevaron a su hijo al hospital.
La mujer relató a Netnoticias que todo comenzó cuando su niño ingresó al primer grado en la escuela primaria Cuauhtémoc, en el fraccionamiento Morelos I.
Refirió que pese a que ha pedido el apoyo del personal directivo de la escuela, no han tomado cartas en el asunto por el constante cambio de director, mientras que la maestra solo dice que hablará con los padres del niño agresor.
La señora Esther explicó que el pasado mes de diciembre, los golpes que recibió su hijo provocaron que un pedazo de excremento se fuera al apéndice, por lo que tuvo que ser intervenido quirúrgicamente.
Indicó que dos madres de familia le comentaron que sufrían la misma problemática, y que una de ellas había optado por cambiar de escuela a su hija.
Al encarar a los padres del menor agresor, estos reaccionaron de manera violenta, informó la madre de familia.
ENCUESTA A SECUNDARIAS SOBRE EL BULLYING
Encontre unas graficas donde unos alumnos de la facultad de contabilidad fueron a cuatro secundarias del estado de chihuahua a preguntar acerca del tema del bullying y se me hicieron unos datos muy interesantes que me gustaria compartir.





¿QUE HACER ANTE EL ACOSO?

Prevenir el acoso escolar
La mejor forma de prevenir el acoso es una adecuada educación en valores y un ambiente social sin violencia. para lograr un clima sin violencia, los adultos deben ser modelos positivos y tener reglas firmes y claras ante las conductas inaceptables. Se trabajan tanto a nivel grupal en las aulas como de forma individual valores de respeto, participación, solidaridad, empatía, etc.
Detección del acoso escolar
Cuanto antes se detecte un caso de acoso, mejor pronóstico. Es recomendable escuchar a los alumnos y a las familias y supervisar cualquier comportamiento irregularobservando cuidadosamente a los supuestos implicados. Los alumnos suelen saber lo que sucede mucho mejor que los profesores y los padres. Además, existen cuestionarios e instrumentos como la realización de un sociograma en el aula, que permite detectar los grupos que existen en una clase y si hay personas en riesgo de acoso.
Algunas señales de alarma que pueden observar los padres son:
- Golpes, rasguños, ropa rota, desaparición de objetos, etc.
- Disminución del rendimiento escolar, mostrarse reacio a ir al colegio o negarse a caminar solo hasta la clase.
- Asegurar que está enfermo (dolor de cabeza, barriga, etc) mejorando si se le permite quedarse en casa.
- Problemas de sueño o pesadillas.
- Se muestra triste, preocupado.
- Tiene pocos o ningún amigo.
En caso de que tu hijo te comunique una posible situación de acoso no dudes de él y llega hasta el fondo del problema, elógialo por ser valiente y contarlo, tranquilízalo y dile que la solución es responsabilidad de los adultos. Lo que le pasa a él, pasa a otros niños y el culpable es el acosador.
Intervención en acoso escolar
Las medidas para los casos de acoso que se detecten deberían centrarse sobre todo en reeducar los comportamientos problemáticos. Las sanciones deben aplicarse con el mínimo plazo posible desde los hechos, ser proporcionales y contener elementos educativos.
El trabajo conjunto entre familia y colegio es clave. Se trata no sólo de que las familias de las víctimas sean capaces de detectar el acoso sino que la familia de los acosadores colabore a que los valores y conductas que se trabajen se refuercen en el seno de la familia.
En demasiados casos la víctima acaba cambiando de clase o de centro, cuando llegados a ese extremo deberían ser los acosadores los que se movieran e hicieran el esfuerzo de adaptarse a un nuevo lugar. Existe además el riesgo de que la víctima tenga la sensación de que huye del problema, que el agresor lo viva como una victoria y que el grupo observe que el agresor “gana”.
Cuando el acoso sucede fuera del centro, los hechos son graves, o el caso no se lleva de forma adecuada por el colegio, hay que solicitar la intervención de los cuerpos de seguridad del Estado. Información sobre acoso y atención a posibles dudas puede encontrarse en sosbullying.
Atención a la víctima
La víctima es la que habitualmente va a solicitar ayuda psicológica. Mi experiencia con la gran mayoría de los casos es muy satisfactoria ya que los adolescentes tienen muchas posibilidades de aprender nuevas habilidades y resolver sus dificultades. El tratamiento resuelve los problemas que haya producido el acoso (p.ej., fobia escolar, depresión, etc.) siguiendo las actuaciones recomendadas en esos trastornos. Además, el abordaje con la mayoría de las víctimas incluye:
- Entrenamiento en autofrases positivas para eliminar los pensamientos negativos (p.ej., nunca superaré esto, soy débil, etc.) y sustituirlos por otros más constructivos (p.ej., puedo hacer amigos, voy a superar esto, etc.).
- Aprendizaje de la relajación (p.ej., respiración abdominal) para ayudar a controlar posibles respuestas de ansiedad. Puede combinarse con técnicas de inducción y visualización de escenas donde el chico se vea a sí mismo afrontando con éxito su situación actual.
- Entrenamiento en habilidades sociales y asertividad para plantar cara al acosador (p.ej., decir con firmeza y mirando al acosador “se acabo”). El lenguaje corporal de la víctima (ej., hombros caídos, mirada hacia abajo, voz tenue, etc.) puede haber transmitido “soy vulnerable”. Casi todos son puestos a prueba, pero no todos son acosados.
- Fomento de capacidades y actividades que refuercen la autoestima. Por ejemplo, es muy recomendable la práctica de deporte (p.ej., las artes marciales) o participar en un grupo de teatro. Las actividades en grupo ayudan a socializarse y mejorar sus habilidades de relación en un contexto donde se transmiten valores adecuados.
Atención a los acosadores
Los acosadores también deberían visitar al psicólogo, aunque es mucho menos frecuente. Suelen presentar problemas para controlar impulsos y reconocer emociones. Necesitan mejorar su inteligencia emocional, desarrollando empatía y llegando a comprender los sentimientos de las víctimas. También es útil que entiendan las consecuencias perjudiciales de sus acciones (p.ej., no tendrán amigos de verdad, etc.) y encuentren otras formas de mejorar su autoestima. Puede efectuarse un entrenamiento en control de la ira y en habilidades de relación.
Ningún estudiante debería tener miedo de ir a la escuela y ningún padre o madre tendrían que preocuparse porque alguna de estas cosas le pudiera pasar a su hijo o hija. Es necesario aunar esfuerzos en torno a un proyecto anti-acoso que incluya a los centros escolares, el profesorado, las familias y otros agentes sociales.
¿QUE CONSECUENCIA TIENE EL BULLYING?

El acoso causa un dolor y daño enorme. Las relaciones entre compañeros son importantes para la salud mental de los alumnos y afectan al ajuste personal futuro. Las víctimas de acoso pueden convertirse en adultos con dificultades para confiar en otros, lo que reduce sus posibilidades de relación social y laborales.
Algunas de las consecuencias del acoso en la víctima son las siguientes:
- Aislamiento social y soledad (p.ej., imaginar lo que es estar solo en un colegio a la hora del recreo).
- Disminuye su capacidad de relación social. Cada vez se sentirá más insegura e inhibida a la hora de relacionarse con otros.
- Se deteriora la imagen que tiene de sí misma y la autoestima.
- Puede afectar el rendimiento académico.
- Ansiedad, problemas para dormir, depresión, etc. que en los casos más graves puede llevar al suicidio.
- No saber cuándo se producirá la siguiente burla o humillación y tener que estar alerta todo el tiempo somete a la víctima a un estrés que puede incluso dañar su salud física.
Pero las consecuencias negativas no sólo las va a sufrir la víctima. El acoso tiene consecuencias para la víctima, el agresor, los compañeros de clase que observan y el propio entorno educativo que entra en un proceso de degradación moral. No olvidemos tampoco que cualquiera de las partes implicadas tiene responsabilidad legal y que el acoso puede ser desde falta a delito grave.El acosador tenderá a repetir su patrón de relación agresiva en puestos de trabajo y con su familia, por lo que de no corregirse se convertirá en perfecto candidato a mobbinglaboral y maltrato doméstico.
Los testigos corren el riesgo de insensibilizarse y no reaccionar ante situaciones de injusticia de su entorno. Verse a uno mismo dejarse llevar por sentimientos de miedo, sumisión, etc. es “veneno” para la autoestima.
¿COMO SE CONVIERTE UNO EN VICTIMA O ACOSADOR?
¿Cómo se convierte uno en víctima o acosador?
Cada caso es diferente y cualquiera puede convertirse en víctima ya que no existe ningún motivo lógico o real que justifique el acoso. No obstante, la investigación ha encontrado ciertas características que con más frecuencia tienen las víctimas y los acosadores.
Las víctimas “pasivas o sometidas” suelen ser:
- Prudentes, sensibles, calladas o tímidas.
- Tristes, inseguras o con baja autoestima.
- No tienen amigos y, a veces, se relacionan mejor con los adultos.
- Si es un chico, puede ser físicamente más débil que sus iguales.
La víctima “inespecífica” es aquella persona diferente por cualquier razón (p.ej., diferencia étnica, cultural, económica, inteligencia superior o inferior, orientación no heterosexual, etc.). Hay otro perfil de víctima, más infrecuente, la víctima “provocadora”, que suele ser un estudiante con hiperactividad o problemas de aprendizaje y que se comporta de una forma que causa irritación o tensión a su alrededor.
Los acosadores suelen ser:
- Carentes de empatía, por lo que no muestran sentimientos hacia los compañeros acosados.
- Impulsivos y de enfado fácil, con necesidad de dominar y salirse con la suya.
- Cobardes, al buscar siempre víctimas potencialmente fáciles y lugares donde no puedan ser vistos con facilidad.
- En los casos más extremos pueden ser desafiantes también con padres y profesores e involucrarse en actividades delictivas.
Los acosadores pueden proceder de cualquier familia, pero hay dos situaciones familiares que se dan con más frecuencia:
- Familias excesivamente rígidas, estrictas y controladoras con valores poco flexibles (p.ej., machistas, con muchos prejuicios sociales). Las normas se han impuesto con mucha presión psicológica o castigo físico. Los niños criados en estas familias con alto nivel de exigencia y pocas muestras de afecto pueden tener baja autoestima y “sentirse menos”. Someter a otros más débiles sería un modo de afirmarse en el grupo y compensar su propio déficit de autoestima.
- Familias que apenas se ocupan de sus hijos, y donde los niños adoptan los valores de otras fuentes sin control ni supervisión de nadie.
¿QUE CAUSA EL ACOSO ESCOLAR?

Mirar el acoso como un problema del acosador o de la víctima es simplista porque en el fondo se trata de un problema social. Estas situaciones han existido siempre pero los estudios indican un empeoramiento del problema en nuestro tiempo.
Factores implicados pueden ser la crisis de valores que sufre nuestra sociedad y que ha supuesto un cambio en el concepto de escuela, ahora más permisiva y paternalista, y en las propias familias que, a veces, pueden no transmitir modelos de convivencia pacífica e incluso no apoyar a los docentes cuando tienen que corregir conductas problemáticas.
La dinámica que suele darse en situaciones de acoso es la siguiente:
- El acosador se fija en su víctima por algún motivo que la haga diferente del grupo y que le genera odio, celos o cualquier otro sentimiento negativo. Elegirá una víctima que no pueda defenderse con facilidad, porque no sepa o no quiera.
- Pone en marcha los primeros intentos de acoso. La situación puede comenzar con algo sin importancia como una broma, una discusión, etc. En esos momentos el acosador mide sus fuerzas con la víctima y observa cómo responde al acoso.
- Si la víctima es capaz de plantar cara al acosador el acosador probablemente no persistirá. Pero si la víctima no es capaz de frenar la situación, el acosador continuará creciéndose cada vez más. Por ejemplo, el uso de bromas “ocurrentes” sirve para confundir al resto del grupo que se ríe y no entiende la importancia real que puede tener el mote. Una vez el acosador cuenta con esos apoyos introducirá estrategias de acoso más atrevidas que el grupo tolerará.
Los espectadores pueden no hacer nada por miedo a convertirse en víctimas, por falta de empatía o, a veces, porque ellos mismos son acosadores reprimidos que no se atreverían solos a acosar.
¿QUE ES EL ACOSO?

Un estudiante es acosado cuando sufre acciones negativas por parte de uno o más compañeros. Para poder hablar de acoso escolar tienen que darse las siguientes circunstancias:
- Conductas de querer hacer daño de forma intencionada. Pueden implicar agresión física, verbal o gestual (p.ej., chantajear o amenazar, hacer muecas o gestos insultantes, reírse de su ropa o calzado, etc.) y/o acciones dirigidas a excluir a alguien del grupo (p.ej., difundir rumores falsos, no dejarle participar en actividades o ignorarlo, etc.).
- La situación se produce de forma repetida y mantenida en el tiempo bien en un centro escolar, fuera del horario escolar o en otros lugares (centros deportivos, campamentos de verano, etc.).
- Además, debe haber un desequilibrio de poder o fuerzas por lo que el escolar acosado tiene difícil poder defenderse. El agresor, sólo o ayudado por otros, domina la situación y la víctima queda en un plano de sumisión.
El término de ciberbullying se emplea para referirse a la situación de acoso que se da toda o en parte con la ayuda de uno o varios dispositivos electrónicos o mediante redes sociales. La tecnología ha hecho más fácil, rápido y potente el acoso.
En los centros escolares hay también mucha violencia que no puede ser calificada como acoso. Por ejemplo, si un alumno recibe cada mañana una “BROMA” antes de entrar en el aula ante las risas de los demás hay acoso. Sin embargo, si ese u otros actos agresivos se los propinan entre todos, eso no es acoso, aunque se trate de una dinámica inadecuada que necesitará otro tipo de intervención.
El mayor especialista en acoso, el psicólogo noruego Dan Olweus, estima que un 15% de los estudiantes se ve involucrado en problemas de acoso (el 9% como víctima, el 6-7% como acosador).
El acoso físico se da más entre chicos, especialmente si proceden de entornos desfavorecidos, mientras las chicas emplean formas más indirectas de acoso como hacer correr rumores o manipular las relaciones de amistad. No obstante, el acoso sin medios físicos es la forma más común de acoso tanto entre chicos como entre chicas.

